Al terminar el
2012 reflexiono en mi estilo de vida, entorno, actividades, básicamente mi
rutina diaria; es importante analizarnos de forma integral, identificando
comportamientos y hábitos no adecuados tanto para nosotros mismos como para los
demás.
Un ejemplo de
malos hábitos es producir basura en exceso, tirarla fuera de los depósitos
destinados para estos fines, ó quemarla; una gestión inadecuada de los residuos
daña nuestros ecosistemas, pero también nos enferma.