Santiago
está sucia y abandonada a su suerte. A pesar de contar con un Alcalde con el que
no contamos, nosotros los ciudadanos tampoco contribuimos a tener una ciudad
limpia y modelo.
“La
ciudad mas limpia no es la que mas basura recoge, es la que menos se ensucia”.
Es alarmante presenciar como un vaso desechable es arrojado al suelo sin
remordimientos… calculando que cada uno de nosotros arrojamos un vaso
desechable al suelo, tendremos 963,422 vasos
desechables mal desechados.