La ciudad ideal no es la que no genera basura, es
la que se hace consciente de la basura que genera, y la gestiona
apropiadamente.
Hacernos sensibles sobre la contaminación que
generan los residuos urbanos, es el primer paso para entender que una ciudad
limpia depende de todos, nuestra salud depende de mi, de usted, del vecino, del
turista, de los vendedores ambulantes, de las instituciones públicas y
privadas… depende de todos.
Crear la consciencia del impacto ambiental de la
basura no es tan sencillo cuando lo vemos como un problema de otro, como algo
etéreo; sin embargo, aterrizar ese impacto ambiental a la imagen de la ciudad y
la sanidad social, nos permite comprender la relevancia del tema y su
implicación en el bienestar integral de cada ciudadano ó la falta del mismo.
La basura es un problema de todos, y es serio. El
corazón de Santiago vive una época difícil por descuido y desinterés de muchos
de nosotros, el estilo de vida consumista promueve una economía que induce a la
alta generación de desechos sólidos, a mayor generación de desechos, mayor el
impacto visual, social y ambiental… también económico.