Y
como por arte de magia,
en un abrir y cerrar de ojos aparece una magna obra en Santiago deseada por más
de 20 años. Un sueño realizado, ¡un gran logro para esta ciudad y sus
conexiones! Festejos, adulaciones y sobaditas de hombro al Presidente de la
República, por acordarse de nosotros, los siempre olvidados…
Me
pregunto desde aquel día cumbre de inauguración del “gran sueño”, ¿Cómo puede
inaugurarse una obra sin terminar? Porque faltan mas que detalles, todo por
decir ¡Cumplí con la fecha prometida! ¡Aquí está Santiago tu gran obra!.