Entender para sensibilizarnos y reflexionar sobre los temas que debemos crear consciencia.

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miércoles, 4 de julio de 2018

Agricultura sin agua, imposible.

 
La actividad agroforestal, incluso manejada con criterios de sostenibilidad, no es compatible con los bosques naturales nativos que tienen como función principal producir agua.

La propuesta que nace en el seno del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, en su Ministro específicamente, presenta un modelo de reforestación ambiguo y con más sombras que luces, a partir de cultivos como aguacate, cacao y café, en sustitución de productos de ciclo corto que hasta el momento son la base del conuquismo que destripa el Parque Nacional Valle Nuevo.

La propuesta del Ministro tiene su origen en la capacidad de estas especies para retener humedad en sus raíces, y su contribución en evitar la erosión del suelo, aportes significativos a considerar en zonas deforestadas, parcelas de tamaño controlado, con manejo sostenible y bajo un sistema de policultivo o diversidad de cosechas; y por supuesto en zonas que no requieran manejo especial de protección, como lo son las Áreas Protegidas, dígase Valle Nuevo, Sierra de Bahoruco, Los Haitises, y demás espacios protegidos por la ley Sectorial de Áreas Protegidas 202-04 y la ley 64-00 de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Por ejemplo, un cultivo de aguacate demanda casi el doble de agua que un bosque bastante denso, lo que significa que menos agua alcanza los ríos de montaña de los que dependen los bosques, los animales, las comunidades y los agricultores aguas abajo.

El uso de agroquímicos en estos cultivos representa una amenaza agregada para las especies que se refugian en estas zonas, algunas de ellas en peligro de extinción. También para la calidad del agua que se infiltra en el suelo que luego alimenta nuestros ríos, para la calidad del aire, y para la vida misma.

Tan importante es la preservación de los bosques productores de agua como incentivar agricultura bajo un manejo sostenible en las zonas destinadas a esta actividad, pues somos lo que comemos, y ciertamente estamos envenenando nuestro sistema con tantos agroquímicos que absorben los alimentos que se cosechan bajo siembras tradicionales. Tantas enfermedades en la actualidad tienen parte de su origen en el exceso de químicos agrícolas, antibióticos en los animales y hormonas de crecimiento acelerado en ambos.

Pero incluso la actividad agroforestal bajo un manejo sostenible es incompatible con la producción de agua, y en este sentido hago referencia al caso de México en el cual la producción de aguacate colocó en peligro de extinción siete especies de pino, alterando el ciclo hidrológico significativamente en el mediano plazo. Como evidencia del caso de México dejaré el enlace del estudio realizado por la organización GreenPeace sobre el impacto de los aguacates. https://www.greenpeace.org/mexico/Global/mexico/report/2012/1/revolucionforestal_doc.pdf

Pero además según el estudio realizado por la Federación Nacional de Cacaoteros de Colombia en 2013, el monocultivo del Cacao en Colombia produjo la reducción del caudal de agua y afectación de la biodiversidad en el corto plazo, mientras que en el mediano plazo provocó la contaminación del suelo y el agua por agroquímicos, la erosión y la pérdida de la biodiversidad.

Finalmente el café, bajo un sistema de monocultivo, ha provocado los mismos efectos que el Cacao, según estudios realizados por la Universidad de Austin Texas, incrementando considerablemente la pérdida de hábitats ricos en biodiversidad y la erosión del suelo.

Estos estudios permiten abordar con mayor claridad y objetividad la agroforestería y su incompatibilidad con los bosques productores de agua, contribuyendo incluso al cuestionamiento lógico del sistema tradicional de cultivo o monocultivo que aún prevalece en el país y que demuestra atentar contra la sostenibilidad de la actividad misma, y la capacidad de regeneración biológica de nuestros recursos naturales.

Considerar alterar las condiciones naturales de bosques vírgenes algunos primarios, de alta fragilidad y vulnerabilidad ante agentes externos a su ambiente controlado, queda simplemente fuera de toda posibilidad. 

Queda pendiente continuar el proceso de rescate de Valle Nuevo por la vertiente sur, Ocoa, al igual que se llevó a cabo en Constanza, donde los productores fueron reubicados con vivienda y parcelas para continuar su actividad agrícola, fuera del Parque. Tarea pendiente que esperamos el actual Ministro asuma sin más demora.

Si continuamos reduciendo la capacidad productiva de agua del país, también veremos afectada seriamente la capacidad productiva de alimentos entre otras actividades económicas y humanas.




Escrito por: María Isabel Serrano Dina
Publicado Miércoles 4 de julio 2018, Santiago, República Dominicana.

domingo, 28 de enero de 2018

Santiago de los Caballeros trabaja en la Resiliencia Urbana.

La red 100 Ciudades Resilientes (100RC), promovida por la fundación Rockefeller se dedica a ayudar ciudades de todo el mundo a ser más resilientes.

Las ciudades de la red 100RC reciben recursos por medio de las siguientes vías:
1.   Apoyo financiero y logístico para contratar un director/a de resiliencia.
2.   Acompañamiento en la creación de una estrategia de resiliencia.
3.   Acceso a herramientas, proveedores de servicios y colaboradores de los sectores privado, público y sin fines de lucro que puedan ayudar a desarrollar e implementar la estrategia de resiliencia.
4.   Acceso a una red de otras 99 ciudades a través del director/a de resiliencia para apoyarse y aprender de manera conjunta.

100RC apoya la adopción e incorporación de una visión de resiliencia que incluya no solo los impactos (desastres naturales o sociales de una sola vez), como terremotos, inundaciones, brotes de enfermedades, etc.; sino también las tensiones (factores que generan presión y que debilitan la estructura de una ciudad diariamente o de forma cíclica). Ejemplo: la alta tasa de desempleo, la violencia de género, la escasez de agua y la criminalidad.

Por lo general se confunde Sostenibilidad, Reducción de Riesgo de Desastre (RRD) y Resiliencia, a continuación aclaro la diferencia.
  
La Sostenibilidad promueve el uso eficiente de los recursos a largo plazo, la RRD está vinculado a mecanismos de prevención por causa natural; mientras que Resiliencia trabaja más amplio, enfocado en lo natural y antrópico, en acciones a corto y mediano plazo, durante las buenas y malas épocas[1].

Las complejas vulnerabilidades naturales y antrópicas que condicionan el manejo eficiente de los recursos de Santiago de Los Caballeros, los impactos y tensiones a que está sometida, y la buena voluntad de los diferentes sectores de la ciudad, permitió reunir las condiciones para que fuera seleccionada en el segundo grupo de ciudades como una de las 100 ciudades del programa; a través de la solicitud de la ciudad para su ingreso, y luego de concursar junto a un gran número de ciudades, fue evaluada y elegida incorporándose al programa en el 2015.

Ciertamente Santiago de los Caballeros presenta grandes retos entre los impactos y las tensiones más apremiantes, resalto por ejemplo la necesidad de recursos económicos para implementar acciones que encaminarían la ciudad a crecer y adaptarse con un enfoque de resiliencia.

El río Yaque del Norte es uno de los mayores retos, aquí se consolidan importantes temas pendientes a resolver como ciudad. Inundaciones a lo largo del río, sus cañadas y arroyos que le tributan, con una significativa población pobre y en mayor riesgo, alta contaminación por desechos domésticos e industriales, el abandono y la delincuencia se apoderan de su entorno. Aún tenemos 33,000 viviendas informales en asentamientos irregulares[2], en las zonas más vulnerables de Santiago.

Otros temas prioritarios a trabajar son la violencia de género, la inseguridad ciudadana y la percepción del 77.2% de la población que le preocupa quedarse sin empleo[3]. Resiliencia busca mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

Los sistemas resilientes soportan, responden y se adaptan de forma más rápida a los impactos y tensiones, y emergen más fuertes después de las épocas malas, viviendo mejor en las épocas buenas.

-Inundación en Nibaje por Huracán Olga-


Se puede pensar que construir resiliencia implica grandes inversiones, sin embargo, no todos los ejercicios de construcción de resiliencia son caros. Promover cohesión comunitaria, reformar agencias gubernamentales, mejorar los códigos de construcción, etc. son medidas que no necesariamente son costosas, pero pueden marcar una diferencia significativa en la construcción de resiliencia. Trabajar bajo un filtro de resiliencia, ayuda a que el gobierno sea más eficiente, liberando recursos para otros proyectos.

En último lugar, contamos con una plataforma de socios para asistirnos en la implementación de las acciones; mismos que ofrecen todo tipo de productos financieros innovadores hasta herramientas de análisis de riesgo de primer nivel para reducir el costo de construcción de resiliencia y conectar la ciudad con los recursos que necesita.

Intercambio de ciudades con ríos urbanos de la Red 100RC en Santiago de Chile, diciembre 2017

Una vez lanzada la estrategia de resiliencia, iniciará un proceso de implementación de acciones resultantes de la consolidación de los planes, programas, estudios y proyectos contenidos como visión de ciudad; desde el Plan Estratégico 2020, el Plan del BID, Plan de Cuencas, entre otros; cruzados con la visión del actual alcalde. En el proceso se consultaron actores clave de la ciudad: gobierno local, Instituciones gubernamentales/no gubernamentales, sociedad civil, Academia y empresariado.




[1] 100 Resilients Cities pioneered by the Rockefeller Foundation.
[2] ONE 2014.
[3] Plan ICES-BID 2015.


Escrito por: María Isabel Serrano Dina -Publicado Martes 28 de enero 2018, Santiago, Rep. Dom.-

lunes, 14 de noviembre de 2016

Un elefante blanco de corazón oscuro

A casi 2 años de producir una serie de 4 escritos sobre las polémicas plantas a carbón de Punta Catalina, siguen las intríngulis arropando este proyecto, la República Dominicana se mantiene en una incertidumbre entorno al verdadero costo económico, social y ambiental que pesará sobre los hombros de cada uno de nosotros.

El reciente llamado a ratificación del acuerdo de París por parte de las Naciones Unidas, acuerdo que promueve la reducción de las emisiones de dióxido de carbono para el 2030 en un 25%, y la controversia desencadenada a partir de la aprobación de USD$600 millones por parte del Congreso Nacional para inyectarle al proyecto de Punta Catalina, ha despertado nuevamente la atención y preocupación del país.

By Serrano ecodiseño y soluciones sostenibles

By Serrano ecodiseño y soluciones sostenibles
La información presente en este espacio es producto de mi experiencia, investigaciones y conocimientos en aspectos de Sostenibilidad vinculados con Arquitectura, Urbanismo, Energías Renovables, Cambio Climático y Medio Ambiente; como profesional acreditada Nacional e Internacional.